Tomando prestada la frase a la payada, todos los viajes "en el final finalizan y empiezan por adelante". Pero este que empieza hoy tiene un comienzo pero no se ni cuál es el final ni a donde me lleva. Si, claro, me lleva a Budapest, luego a Valencia y finalmente a Zaragoza con un desvío para Bratislava y Viena. Es algo que venía planeando hace tiempo. La diferencia es que este no se a dónde me devuelve. Normalmente uno vuelve a casa pero en este caso no se sabe. El concepto casa se perdió y habrá que repensarlo. Cuando vuelva voy a tener que tomar decisiones y enfrentarme a muchas incógnitas. Pero mejor no apurarnos mucho, "poc a poc" o "piano piano". Mientras tanto "dejarme fluir" lo que para alguien que estudia los fluidos debería ser natural. En realidad no lo es pero vamos a intentarlo. Como dice el meme "a veces se gana y otras veces se aprende". Asi que vamos a tratar de aprender algo o en lo posible mucho.
Estoy en la puerta de embarque de Carrasco. El horario de salida 3:15 de la madrugada no es lo mejor. Ana, Federico y Guille me dejaron cerca de la medianoche. En San Pablo me espera una escala de 9 horas largas y luego a cruzar el charco. El clásico mensaje antes de embarcar y pasar modo avión no cuadra mucho así escribo estas líneas y las voy a compartir con ustedes. No soy un fulano de lágrima fácil pero la verdad que recibí muestras de cariño que me hicieron dejar un reguero. Así que bueno, con estas palabras que por sencillas no dejan de ser emotivas cierro la primera entrada recordando una de las letras más fuertes de La Trampa:
Hacía dónde vamos desde aquí?
Las palabras sacuden mi cabeza al salir.
¿Dónde estás cuando te necesito más?
No puedo alejarme de este dolor.
Las palabras sacuden mi cabeza al salir.
¿Dónde estás cuando te necesito más?
No puedo alejarme de este dolor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario