domingo, 30 de junio de 2019

El viaje con escala en Guarulhos.

La escala en Sao Paulo

Bueno, por fin salimos sobre las 3:15 de la mañana bien puntuales. A las 5 y media llegamos a Sao Paulo. El siguiente tramo era con Iberia saliendo a las 15, o sea unas 9 horas y media de espera. Por eso puse la tarjeta y pagué el acceso a la sala VIP. Sale 62 dólares pero, teniendo en cuenta que el viaje recién arrancaba, vale la pena pagarlos. 


Ahi tenés, primero que nada, un lugar cómodo para sentarte (e incluso un especie de diván que no es una cama pero casi), wifi, diarios, bebidas, comidas livianas, fruta (creo que ahí ya desquité los dólares).

A la hora del almuerzo ponen ensaladas, una sopa, quesos, un par de platitos (una lasaña vegetal y otro con carne do sol). Lo mejor: 4 vinos, dos blancos y 2 tintos, chilenos y argentinos.



Las primeras impresiones de Budapest.

Lo primero fue el aeropuerto, bastante desprolijo con mucha gente. Me imaginaba algo más desordenado pero la verdad que fue relativamente rápido.
Al costado de la cinta de los equipajes veo a uno que la tiene clara. Recoje la caja con la bici desarmada, la arma, acomoda todo y listo! Quién sabe a dónde iría!


A la salida a tomar un bus directo al centro. Salió todo bien y a las 13 y poco estaba llegando a la puerta del apto. Cuando estaba tratando de averiguar como funcionaba el portero eléctrico, se acerca la dueña del apto que me estaba esperando.

El apartamento es un "estudio" bastante funcional, un ambiente grande tipo dormitorio-cocina-living y un baño. Todo muy arreglado. Luego de descansar un rato, salgo a dar una vuelta. Error! la temperatura supera los 30 grados y el sol te aplasta. Igualmente aprovecho para conocer un poco el nuevo barrio.



 El rio Danubio no podía faltar, está a dos cuadras. No tiene franja ni es azul.






Como había comida por última vez al desayuna, como a las 5 antes de llegar a Madrid, me empieza a dar hambre. No da para recorrer mucho y veo un restaurant griego con buena pinta. Al final termino pidiendo algo bien  sencillo pero rico. Ah, restaurant se llama "Pitágoras", original, no?


A la vuelta paso por un super de esos que abren 24 horas, no tienen muchos productos frescos más bien procesados pero finalmente encuentro algunas cosas.


viernes, 28 de junio de 2019

Un viaje diferente. La partida.

Preámbulo.

Tomando prestada la frase a la payada, todos los viajes "en el final finalizan y  empiezan por adelante". Pero este que empieza hoy tiene un comienzo pero no se ni cuál es el final ni a donde me lleva. Si, claro, me lleva a Budapest, luego a Valencia y finalmente a Zaragoza con un desvío para Bratislava y Viena. Es algo que venía planeando hace tiempo. La diferencia es que este no se a dónde me devuelve. Normalmente uno vuelve a casa pero en este caso no se sabe. El concepto casa se perdió y habrá que repensarlo. Cuando vuelva voy a tener que tomar decisiones y enfrentarme a muchas incógnitas. Pero mejor no apurarnos mucho, "poc a poc" o "piano piano". Mientras tanto "dejarme fluir" lo que para alguien que estudia los fluidos debería ser natural. En realidad no lo es pero vamos a intentarlo. Como dice el meme "a veces se gana y otras veces se aprende".  Asi que vamos a tratar de aprender algo o en lo posible mucho.

Estoy en la puerta de embarque de Carrasco. El horario de salida 3:15 de la madrugada no es lo mejor. Ana, Federico y Guille me dejaron cerca de la medianoche. En San Pablo me espera una escala de 9 horas largas y luego a cruzar el charco. El clásico mensaje antes de embarcar y pasar modo avión no cuadra mucho así escribo estas líneas y las voy a compartir con ustedes. No soy un fulano de lágrima fácil pero la verdad que recibí muestras de cariño que me hicieron dejar un reguero. Así que bueno, con estas palabras que por sencillas no dejan de ser emotivas cierro la primera entrada recordando una de las letras más fuertes de La Trampa:


Hacía dónde vamos desde aquí?
Las palabras sacuden mi cabeza al salir.
¿Dónde estás cuando te necesito más?
No puedo alejarme de este dolor.

domingo, 16 de diciembre de 2018

No me arrepiento de este amor: el cruce entre volcanes

No me arrepiento de este amor:  (8 al 11 de diciembre 2018).

El comienzo

Bueno, es difícil decir cuando empieza algo pero en estas cosas hay dos comienzos. El primero difuso cuando uno escucha y piensa que bueno sería hacerlo! Creo que ese fue hace dos años cuando faltaba demasiado poco para el Cruce anterior de febrero de 2017. Seguramente el Rafa nos entusiasmó con sus cuentos. En cierto momento anunciaron que el siguiente cruce no sería en febrero 2018 sino en diciembre. Así que hubo que tener paciencia y esperar. Cuando abrieron las inscripciones empecé a tantear quién se sumaba y no tuve mucha suerte. Por suerte Richard, que lo había conocido poco antes en Florianopólis se entusiasmó y nos tiramos al agua. Así llegamos al segundo comienzo que fue cuando pagué la primera cuota el 25 de agosto del año pasado o sea casi 16 meses antes. El desafío estaba planteado una carrera de 100 km en tres etapas con unos 1500 metros de ascenso acumulado en cada una y las dos noches en campamentos.

La primera etapa

En ese momento ya estábamos entrenando para el primer Raid de las Sierras. Al llamado de Ale nos juntamos y empezamos a entrenar duro. El Raid fue a fines de octubre y metimos varias salidas con cerros: Montevideo, Piriápolis, Sierras de las Ánimas.



El primer Raid de las Sierras fue una experiencia muy linda. Primera carrera por etapas, mucho para aprender, correr un día el equivalente a una maratón y al otro día levantarse y correr otra y después un tercer día, por suerte, un poco más suave. Así que había que recuperarse rápido. Además aprender una logística parecida a la del cruce de preparar un bolso, entregarlo y recibirlo después de la carrera.


https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgGzKnIhbrbHx8fZoUe5qPvwLEfE2UK3i5ZhO7N6NwoQPWGye_Se9F4ijmr_bXbiZIr3gh3vKEzwA8JAKz29wmsDgdCmCJtSY2huJyA7uGcbuFmgh29nYovqDguJorGkSkhzp_cHruU_uV6/w360-h639-no/El primer día cuando llegamos al campamento en el Camping de Aguas Blancas se desató terrible tormenta. Diluvió toda la tarde. Algunas carpas inundadas. De tardecita, a la puesta de sol, pasó la tormenta y siguiendo una extraña ley de compensaciones la naturaleza nos ofreció al oeste un cielo naranja y en el lado opuesto un hermoso arco iris. en total 75 km y más de 1300 m de ascenso acumulado. 


Al final, además de las ampollas en los pies, un saldo muy positivo. La satisfacción de haber llegado bien, entero y sin lesiones.













La segunda etapa

Para 2018 reincidimos con la segunda edición del Raid. Lamentablemente como no hubo oportunidad de muchas salidas rústicas el entrenamiento fue mayoritariamente en la ciudad.

Esta vez el grupito se redujo, quedamos del grupo original Tarika, Rafa, Richard y yo pero como era la segunda vuelta ya fuimos conociendo pila de gente. Además como había menos gente que el año pasado el ambiente fue muy bueno.

 


Esta edición subió un poco en exigencia. En total corrimos 80 km con 1800 m de ascenso acumulado. Muchos de los que estábamos íbamos para el cruce así que fue una oportunidad para ir haciendo redes.

Comienza la aventura

Prepara el bolso es todo un desafío, lo que hay llevar pero dejar guardado en Pucón, lo que va en el bolso, lo que va puesto. La única forma, al menos para los desordenados crónicos, es hacer listitas y chequear.


La cita fue el jueves en el aeropuerto y pintaba linda la cosa. Ya se veían las ganas de disfrutar y pasarlo bien.






Un breve pasaje por Santiago donde no faltó el paseo por la Moneda ni el salmón.





Al otro día llegamos temprano a Temuco, tomamos el transfer para Pucón y ya apareció el volcán Villarrica




 Había que ir rapidito a buscar el kit y registrarse.



Día 1.

La primera etapa estaba planeada de 38 km y 1800 m de ascenso acumulado pero había mucha nieve y además llovió por lo que la nieve se congeló y quedó muy resbaladiza. Conclusión, dos recortes que dejaron la etapa en 24 km y con menos altura acumulada. Primera experiencia de correr (en realidad caminar) por la nieve, algún que otro resbalón pero controlado.









El primer campamento

Después de la primera etapa llegamos al primer campamento. Cerca de 500 carpas para dos, carpa comedor, baños y cocinas.



El asado no podía faltar. La organización tuvo sus cosas malas pero mejor nos quedamos con la mejor: el asado. En todas las comidas había tallarines y asado, de vaca y de pollo, con ensalada.  Muchas proteínas para recuperarse del cansancio!

 
Fundamental el arroyito, con agua muy fría, para recuperar las piernas. En los campamentos no había duchas así que había que arreglarse con lo que había!

 

 

 

 

 

 

Día 2

 Al otro día arrancamos bien temprano para la segunda salida. Fue una etapa muy dura, cerca de 34 km. No llegamos a tanta altura como el día antes pero pasamos entre dos montañas con mucho viento, niebla y frio. El final sobre todo se hizo muy largo, después que bajamos tomamos un tramo de camino rurales para llegar al campamento que no se acababa más.





 

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Campamento 2

El campamento 2 estaba mejor ubicado que el primero, en el lugar con una excelente vista a los volcanes.





























Dia 3


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