No me arrepiento de este amor: (8 al 11 de diciembre 2018).
El comienzo
Bueno, es difícil decir cuando empieza algo pero en estas cosas hay dos comienzos. El primero difuso cuando uno escucha y piensa que bueno sería hacerlo! Creo que ese fue hace dos años cuando faltaba demasiado poco para el Cruce anterior de febrero de 2017. Seguramente el Rafa nos entusiasmó con sus cuentos. En cierto momento anunciaron que el siguiente cruce no sería en febrero 2018 sino en diciembre. Así que hubo que tener paciencia y esperar. Cuando abrieron las inscripciones empecé a tantear quién se sumaba y no tuve mucha suerte. Por suerte Richard, que lo había conocido poco antes en Florianopólis se entusiasmó y nos tiramos al agua. Así llegamos al segundo comienzo que fue cuando pagué la primera cuota el 25 de agosto del año pasado o sea casi 16 meses antes. El desafío estaba planteado una carrera de 100 km en tres etapas con unos 1500 metros de ascenso acumulado en cada una y las dos noches en campamentos.
La primera etapa
En ese momento ya estábamos entrenando para el primer Raid de las Sierras. Al llamado de Ale nos juntamos y empezamos a entrenar duro. El Raid fue a fines de octubre y metimos varias salidas con cerros: Montevideo, Piriápolis, Sierras de las Ánimas.
El primer Raid de las Sierras fue una experiencia muy linda. Primera
carrera por etapas, mucho para aprender, correr un día el equivalente a una maratón y al otro día levantarse y correr otra y después un tercer día, por suerte, un poco más suave. Así que había que recuperarse rápido. Además aprender una logística parecida a la del cruce de preparar un bolso, entregarlo y recibirlo después de la carrera.

El primer día cuando llegamos al campamento en el Camping de Aguas
Blancas se desató terrible tormenta. Diluvió toda la tarde. Algunas
carpas inundadas. De tardecita, a la puesta de sol, pasó la tormenta y
siguiendo una extraña ley de compensaciones la naturaleza nos ofreció al
oeste un cielo naranja y en el lado opuesto un hermoso arco iris. en total 75 km y más de 1300 m de ascenso acumulado.
Al final, además de las ampollas en los pies, un saldo muy positivo. La satisfacción de haber llegado bien, entero y sin lesiones.

La segunda etapa
Para 2018 reincidimos con la segunda edición del Raid. Lamentablemente como no hubo oportunidad de muchas salidas rústicas el entrenamiento fue mayoritariamente en la ciudad.
Esta vez el grupito se redujo, quedamos del grupo original Tarika, Rafa, Richard y yo pero como era la segunda vuelta ya fuimos conociendo pila de gente. Además como había menos gente que el año pasado el ambiente fue muy bueno.



Esta edición subió un poco en exigencia. En total corrimos 80 km con 1800 m de ascenso acumulado. Muchos de los que estábamos íbamos para el cruce así que fue una oportunidad para ir haciendo redes.
Comienza la aventura

Prepara el bolso es todo un desafío, lo que hay llevar pero dejar guardado en Pucón, lo que va en el bolso, lo que va puesto. La única forma, al menos para los desordenados crónicos, es hacer listitas y chequear.

La cita fue el jueves en el aeropuerto y pintaba linda la cosa. Ya se veían las ganas de disfrutar y pasarlo bien.
Un breve pasaje por Santiago donde no faltó el paseo por la Moneda ni el salmón.


Al otro día llegamos temprano a Temuco, tomamos el transfer para Pucón y ya apareció el volcán Villarrica

Había que ir rapidito a buscar el kit y registrarse.
Día 1.
La primera etapa estaba planeada de 38 km y 1800 m de ascenso acumulado pero había mucha nieve y además llovió por lo que la nieve se congeló y quedó muy resbaladiza. Conclusión, dos recortes que dejaron la etapa en 24 km y con menos altura acumulada. Primera experiencia de correr (en realidad caminar) por la nieve, algún que otro resbalón pero controlado.


El primer campamento
Después de la primera etapa llegamos al primer campamento. Cerca de 500 carpas para dos, carpa comedor, baños y cocinas.

El asado no podía faltar. La organización tuvo sus cosas malas pero mejor nos quedamos con la mejor: el asado. En todas las comidas había tallarines y asado, de vaca y de pollo, con ensalada. Muchas proteínas para recuperarse del cansancio!

Fundamental el arroyito, con agua muy fría, para recuperar las piernas. En los campamentos no había duchas así que había que arreglarse con lo que había!
Día 2
Al otro día arrancamos bien temprano para la segunda salida. Fue una etapa muy dura, cerca de 34 km. No llegamos a tanta altura como el día antes pero pasamos entre dos montañas con mucho viento, niebla y frio. El final sobre todo se hizo muy largo, después que bajamos tomamos un tramo de camino rurales para llegar al campamento que no se acababa más.
Campamento 2
El campamento 2 estaba mejor ubicado que el primero, en el lugar con una excelente vista a los volcanes.
Dia 3
